The Little Blue Cow

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31 Dec 2011
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Fin de año

Es hora de volver la vista atrás y repasar los buenos y malos momentos. Perdón, solo los buenos momentos, los malos no los quiero ni volver a ver. Y adoro poder ir al archivo de Tumblr y rebuscar en las entradas escritas y recordar los momentos mientras las escribía. Es una sensación parecida a encontrar tu caja de juguetes años después de haberlos abandonado.

Empecé el año en la bolsa y me fui directo al NASDAQ, a invertir unos pocos ahorros en acciones de Apple y viendo como han acabado el año creo que ha sido un movimiento acertado. Durante esas fechas me tocó volar a Madrid después de bastante tiempo sin pisar la capital y pude volver a pasear por sus calles y disfrutar con sus gentes, desde luego estoy seguro que estaría encantando de volver a vivir allí.

Pero sin duda hay dos momentos que no se nos borrarán de la cabeza, el tsunami que asoló Fukushima poniendo la alarma sobre la seguridad de las centrales nucleares y la muerte de Bin Laden. Y en ambas situaciones tuvimos una vía alternativa para conocer minuto a minuto que había ocurrido, sin la censura de los medios de comunicación, llamada Twitter. Tenemos mucho que agradecer a Jack Dorsey por llevar su idea a cabo.

En el apartado “Festivales” este año tengo tambien mucho que contar afortunadamente ya que pude asistir al VigoTransforma (que parece que tiene complicado volver a celebrarse), al Cultura Quente, y al gran Sonorama, evento indie del año.

Y en “Viajes”, desde luego 2011 ha sido un año muy movido. Aparte de la escapada momentanea a Madrid en enero pude viajar en el tiempo y ver La Habana, conocer sus gentes y la majestuosidad de una gran capital asolada por el Comunismo, un viaje impactante que dejó huella. Meses más tarde tocaba soñar, y que mejor lugar para hacerlo que trasladarse a la capital del país vecino, París, y disfrutar de lo que Walt Disney creó muchos años atras, Disneyland. Entre medias vuelta a las raíces y al sol en el pueblo que me acogía todos los veranos de mi adolescencia, Isla Plana.

Para cerrar el año, y la entrada, me gustaría recordar como he renovado algunos de mis gadgets, para alegría de Tamara. En primer lugar renové mi portátil, dudando incluso si hacerlo por un iPad, al final sucumbí a los cantos de sirena del MacBook Air desde el que os escribo. En segundo lugar tiré a la basura mi antiguo X6 y vendí mi alma a Movistar para conseguir un Galaxy S II, desde el que por fin tengo internet a mi alcance casi como si estuviese delante de un ordenador y cayendo de lleno en las fauces del WhatsApp. Y por último, y como regalo de Papá Noel anticipado me adentré en las 3D más divertidas de la mano de Nintendo, que con un precio más ajustado y grandes juegos ha sabido darle vida a su nueva portátil.

Ya para terminar me gustaría recomendar tres cosas. En primer lugar una película, Fantástico Mr. Fox, una obra maestra. En segundo lugar un videojuego, Ghost Trick, una aventura mágica que demuestra que no hacen falta miles de marines calvos para hacer un buen juego. Y ya por último, un libro, Españistán del gran Aleix Saló.